Tips para viajar con tu bebé sin morir en el intento

En muchos casos pudiera parecer que la llegada de un bebé a una familia de “2” supondría un obstáculo o impedimento para realizar tal vez la actividad que más nos guste , que es la de viajar.

Pues no es para nada imposible ni complicado, actualmente tanto padres como madres cumplen un rol muy activo a la hora de criar al bebé que permitirán continuar con las actividades con total normalidad.

Tal vez la primera incógnita que se pueda presentar es la de ¿Cual es la edad indicada para que nuestro bebé pueda viajar? 

Si bien la llegada de un nuevo miembro que inicie nuestra familia es un gran paso y a la vez todo un shock para los padres, también lo es para el bebé. Para poder tener en mente un viaje con nuestro bebé tendremos que estimularlo a que reconozca el entorno que lo rodea.

A partir del segundo mes de vida es cuando podemos establecer una rutina de paseo con nuestro bebé , con paseos cortos al parque, este será su primera interacción con el mundo exterior.

Esta simple rutina irá preparando a nuestro bebé para disfrutar y sentir el medio que lo rodea, como el calor del sol, el viento, los sonidos de las aves, incluso las personas que los rodean.

Posteriormente se podría incrementar el nivel del paseo  una mini excursión de mediodía, donde la forma en que adaptamos al pequeñín al medio y las condiciones que se presentan supondrán que el viaje sea una experiencia inolvidable a una pesadilla.

A partir de este punto lo unico que deberiamos hacer es  hacer que nuestro pequeño siga ganando confianza en cada excursión o paseo que hacemos, siempre recordando que tenga las medidas de aseo, comida y sueño cubiertas.

Muchas aerolíneas permiten viajar con el bebé a partir del segundo mes de nacido, pudiendolo llevar en tu mismo asiento , comprando uno a parte con las respectivas medidas de seguridad que se requiera.

Una vez llegados al destino ¿que es lo primero que debemos de hacer?

Al momento de llegar al destino el primer punto que debemos tener en cuenta es que el lugar donde nos vamos a hospedar tenga las condiciones apropiadas para nuestro bebe , y ademas de estar cercano a cualquier centro de salud o clínica.

Pasear con nuestro bebé puede que sea casi imposible por lo que usualmente vemos en la calle, llantos interminables, haciendo berrinches, cambios de pañales, pausas a cada momento para atender sus necesidades, pero existe una solución.

Establecer una rutina es tal vez la segunda parte más importante a la hora de estar en nuestro destino, ya que esto hará que aprovechemos al máximo de esta gran experiencia.

En caso de necesidad se puede volar con un bebé desde su segunda semana de vida. Las compañías aéreas aconsejan el viaje de bebés acompañados por al menos uno de sus padres a partir de los 2 meses de edad. Y si fuimos adaptándolo a los cambios poco a poco, subirnos a un tren o un avión no supondrá una aventura sino un paso más en la formación de nuestro pequeño viajero.

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